Durante el último año hemos tenido que adaptarnos, sin apenas tiempo de reacción, a que millones de empleados se vean en la obligación de trabajar en remoto. Más allá de las consecuencias económicas (que serán de mucha intensidad en buena parte de las economías del mundo), la primera repercusión que hemos tenido que afrontar ha sido el “Teletrabajo”

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Fuente: Hasenkamp