La generalización de la modalidad de trabajo a distancia no está exenta de inconvenientes y riesgos laborales. La nueva normativa (esencialmente la L 10/2021) procura garantizar la equiparación jurídica de esta forma de prestación de servicios, pero requiere también la colaboración de pactos convencionales y de todos los implicados para prevenir y proteger a los trabajadores a distancia frente a dichos riesgos.

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Fuente: Lefebvre