Trasladar a un directivo, a un ingeniero o a un equipo entero a España ya no es una operación excepcional. Filiales que abren en Madrid o Barcelona, grupos que rotan talento entre países y empresas que contratan perfiles fuera de la UE tienen el mismo reto: elegir bien la vía legal y coordinar inmigración, Seguridad Social, fiscalidad y la llegada de la familia.

 

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Fuente: Carbray International